La barca se bamboleaba suavemente, meciendo al hombre en su sueño. En sus sueños, imágenes de la infancia se alternaban incoherentemente con su presente. Su madre cocinando, el olor del caldo impregnando la pequeña cocina de la cabaña junto al bosque. Él contemplando el día soleado a través de la ventana. El sonido del hacha de su padre rasgando el aire hasta incrustarse en un tronco rebelde. El temor a su regreso a la casa. La botella de vino sobre una mesa destartalada, anunciando la catástrofe de cada día. La puerta abriéndose. La catástrofe. Su madre llorando. Una bruma en su mente. Llamas. Gritos.
Un grito. Una risa. Una carcajada demente.
Despertó al tercer eco de la risa que cortaba la niebla de la noche.
"Debe ser el viejo Jack" pensó. "Para estar así de ebrio debe tener todo su dinero encima" razonó, aún en la modorra.
"Tal vez encontró a su monstruo del lago" se dijo a sí mismo, encaminando el bote hacia la risa.
1 comentario:
Tipico de ti
Se nota tu estilo en cada palabra
;)
Publicar un comentario