miércoles, 19 de marzo de 2008

La Torre

El silencio de la noche lo invadía por dentro. El ruido de los grillos y el ulular de las aves nocturnas se iban apagando y la niebla comenzaba a cubrir la hierba a sus pies. A medida que los sonidos se iban extinguiendo, el hombre empezaba a notar el gélido avance de la noche. Las lágrimas le impedían ver algo más que la silueta de la torre que se erguía en medio del descampado, sin embargo, mantenía el rumbo desde que había abandonado el cobijo de los árboles circundantes.
Para cuando alcanzó la base de la construcción, los recuerdos habían vuelto otra vez, como siempre. Como cada noche desde hacía años. La visión lo perseguía como un sueño insistente. Una mujer, un sentimiento, un beso rechazado, una burla. Sólo fragmentos quedaban del suceso original, pero bastaban estos trozos para desmoralizarlo cada vez.
El hombre tenía una ligera noción de una vida anteriormente feliz, hasta el fatídico día en que sus ojos se econtraron con los de ella. A partir de ese momento, su existencia no fue más que la prolongación de su deseo de adentrarse en las profundidades acuosas de la mirada de aquella mujer. Los recuerdos le mostraban irónicamente cada uno de sus fracasos en la tentativa de llamar la atención de tan esquivo ideal, aumentándolos y hasta deformándolos.
A medida que ascendía, que sus pasos dejaban atrás peldaño tras peldaño, pequeños centelleos de instantes felices lo asaltaban. Una sonrisa, una caricia disimulada, un saludo a la distancia. Meros consuelos a la hora de sacar conclusiones.
Pero el rechazo fue lo máximo que su enfermo corazón pudo soportar. Tal vez hubiese tolerado una reacción de indiferencia, pero la sonrisa y la posterior carcajada de la mujer al abrirle su corazón dejaron entrar en su mente la niebla del olvido.
Cuando alcanzó la cima y se asomó a la brisa nocturna, la niebla comenzó a entrar en sus ojos. La mujer volvió a aparecérsele, como en el primer día, cuando aún creía que podría haber otro final. Sonrió tratando de alcanzarla y luego todo fue oscuridad.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Uf Matías...
se tan bien de lo k hablas...
y estas imágenes, casi parte del soundtrack de mis locuras...

http://loescritosdeunaloca.blogspot.com/

Saludos

Fio dijo...

Matias, tan nocturno que sea pa sus escritos, pero a mi me agradan, es que son distintos dentro de lo que se ve hoy, y me traen recuerods a sherlock y la novela inglesa antigua, no recuerdo q siglos, pero antigua xD en fin, te cuidas y escribe mas seguido :) Besos, Fio.

Anónimo dijo...

Oh m encanto la historia... sombria como casi todas, pero muy buena =)

La subiste pa mi cumple! =D
Buen regalo ajajjaj

Un poco tarde la veo, pero bueno xD

Fans Club presente! jajajja

Cuidate!
Q estes bn