El pescador se encontraba comiendo al abrigo de su fogata, bajo la luz de luna que bañaba la costa escocesa, cuando lo vio.
La blanca silueta se recortaba contra el oscuro firmamento y avanzaba por el acantilado.
Incrédulo, el hombre se frotó los ojos y se levantó.
La figura detuvo su marcha, y cerca del borde, se sentó en la hierba.
El pescador avanzó hacia donde se encontraba aquella visión, y con admiración notó que era una joven. Sus rubios cabellos caíanle sobre la cara, ocultándola a los ojos escrutadores del hombre. El vestido blanco que llevaba ondeaba levemente mecido por la brisa nocturna. La escena se congeló para el hombre; cuando la mujer levantó la vista hacia él.
Ahora estaba siendo observado con curiosidad por los ojos verdes más bellos que pudiera recordar. Sentía que éstos penetraban en su alma y lo leían como un libro abierto. El hombre tenía la convicción que la joven lo conocía, sin embargo era una desconocida.
La doncella se levantó y una lágrima se deslizó por su blanca mejilla. El hombre sintió un nudo en el corazón y alzó una mano en su dirección.
La joven retrocedió, enjugándose los ojos, y tropezó...
El pescador estalló en un grito y se derrumbó sobre la hierba.
Al despertar, con el brillo del sol matutino, halló a su lado un prendedor, con su nombre grabado en él.
1 comentario:
Matias Fans Club!
XD
y Oficial...
ajaj
Besos!
Publicar un comentario