"Las palabras siempre fueron mi refugio."
Cuando me dijeron que el universo no era abarcable por la pluma, y mucho menos por la mía, comencé a pensar en la importancia que le he dado a las palabras; a las sabias y a las necias, y sobre todo a aquellas que juegan el inteligente juego de la necedad aparente.
Y sigo pensando.
Puede que sea cierto que el universo no quepa en una pluma, pero mis universos sí caben en mi pluma.
O eso creo yo.
Y si lo creo, es verdad.
1 comentario:
Elk que quiera escribir, que escriba; el que quiera llegar, que llegue
Publicar un comentario